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Pophal (1893-1969), discípulo díscolo de Klages, estudió medicina en Marbug y obtuvo una cátedra de grafología en Hamburgo en 1945.

Loable es la aportación de  Ulrich Supprian que aparece en el libro de Ursula Avé-Lallemant  Las cuatro escuelas de la grafología alemana, al presentar 43 escritos del grafólogo alemán;  en ellos se expone la simbiosis de neurología y escritura, por lo que Pophal se convierte en el teórico de la tensión del trazo desde unas bases fisiológicas; sin embargo algunos de sus planteamientos  relativos “a la organización filogenética y fisiológica de la motricidad arbitraria” están siendo cuestionados.

Para aquellos que quieren ahondar en la relación cerebro y escritura, son interesantes las aportaciones del alemán y personalmente me recuerdan aquellas palabras que me dijeron el primer día de clase de grafología con la Sociedad Francesa de Grafología de París, en septiembre de 1993:

“El cerebro es quien escribe, no la mano”. 

Para Pophal hay dos movimientos básicos el de vaivén y el aislado; el primero está relacionado con la elasticidad del grafismo, el segundo con un desarrollo lento y anquilosado, no fluido.

Quizás esta sea la clave para entender al grafólogo: el binomio elasticidad y anquilosis -entendiendo como anquilosis la reducción parcial o total del movimiento en en una articulación-.

La elasticidad está asociada a la naturalidad y la originalidad del grafismo.

La anquilosis está asociada a la inhibición y la artificiosidad del grafismo.

Por eso, la primera se relaciona con la apertura al mundo y la segunda con la interiorización y la inhibición.

Este será el punto de partida de la clásica teoría del trazo y sus grados de tensión que me enseñaron hace 30 años y que sigue vigente.

GRADO I: Tensión: de relajado a blando. Escritura: en superficie, curva, blanda, con abolladuras, filiforme, presión pastosa, movimiento flotante.

GRADO II: Tensión: flexible-ágil. Escritura de formas redondeadas, línea de base recta, escritura elástica, movimiento flotante, soltura en la toma del espacio.

GRADO III:  Tensión: ágil-dinámica. Escritura caligráfica con buena tensión, combina recta y curva, soltura y organización espacial.

GRADO IV: Tensión: conducción tensa. Escritura rígida en su estructura, estrechada, predominante recta, margen rígido, cilíndrica, neta.

GRADO IV (b): Tensión: conducción crispada. Escritura desigual, sacudidas, lapsus, abolladura, movimiento propulsivo-efervescente, torsiones.

GRADO V: Tensión: escritura de desadaptación. Deterioro, angulosidad, sacudidas, roturas, crispaciones.

Estos grados de tensión revelan tipos de personalidades, desde las infantiles e inmaduras, hasta aquellas que revelan desadaptación social y ancianidad.