“Escribir con la mano izquierda es específico de zurdos, escribir con la derecha no significa necesariamente ser diestros”

Eh voilà!!!! ….porque escribir con la mano derecho lo pueden hacer las personas diestras no absolutas, es decir aquellas que pueden ser zurdas o ambidiestras.

Y esta distinción según comentan Serratrice-Habib “tiene una importancia indudable  desde el punto de vista biológico ya que el cerebro del diestro está organizado desde un punto de vista funcional de manera específica”

De hecho en un diestro su hemisferio izquierdo es la base esencial de la función del lenguaje, mientras que en los no diestros el lenguaje recurre a ambos hemisferios.

Este vínculo entre la zona hemisférica izquierda del lenguaje y la preferencia para la mano derecha “hace de la escritura la expresión más completa de la especificidad, singular entre las especies, del hemisferio izquierdo humano”

De ahí que la excepcionalidad en la organización cerebral del zurdo permita dilucidar mejor el funcionamiento del cerebro humano. Excepcionalidad sí, porque según un estudio de Coren y Porac  en el que analizaron 1000 fotografías de materiales, pinturas, esculturas y herramientas fabricadas por los hombres durante los últimos cinco milenios,  resultó que el 93% lo habían realizado personas diestras.

Esta preferencia por la mano derecha en el paleolítico puede observarse al estudiar los utensilios y las pinturas de aquella época.

Queda por saber y es un campo abierto a la investigación si esos diestros que pintaban en las cavernas utilizaban una trayectoria dextrógira o sinistrogira (de derecha a izquierda), aventurándome a incidir en esta segunda porque tal es la trayectoria escritural de las escrituras más antiguas.

Sin lugar a dudas la referencia más antigua sobre la zurdería se encuentra en el libro de los Jueces de la Biblia -escrito en el año 1000 a C- capítulo 20, versículos 15-17:

“Y se alistaron 25.000 benjamitas, toda la gente de guerra sin contar los moradores de Gabaa, que eran setecientos hombres muy esforzados, y que peleaban igualmente con la izquierda que con la derecha y tan hábiles en tirar con la honda que podían herir un cabello con una piedra sin errar jamás el tiro”

Cabello, sí, no camello ni caballo. Imagínense la destreza de un zurdo.

Y zurdos son Maradona, Navratilova, Messi, Nadal…