Una vez analizado los géneros gráficos (forma, tamaño, orden, dirección, inclinación, presión, movimiento-velocidad) el perito calígrafo somete la firma dubitada (cuestionada) al cotejo con las firmas auténticas del autor cuya autoría se pretende.

Para ello, el perito tendrá en cuenta firmas homogéneas, coetáneas y originales y aplicará la metodología pericial caligráfica.

Como no procede en este post desarrollar toda la teoría y praxis pericial caligráfica, recordaré algunas cuestiones esenciales que el perito debe analizar y que debe exponer en el apartado Valoraciones, previo a las conclusiones del informe.

  • El nivel de espontaneidad vs contención de la escritura dubitada.
  • La interacción del material y los accidentes de la superficie, anotando en este apartado las consideraciones facilitadas por el departamento técnico. Estos datos pueden justificar en muchos casos que las conclusiones del perito no puedan ser contundentes ni decisivas.
  • Las incoherencias y discrepancias entre la firma dubitada e indubitadas, pero también las similitudes en todos los géneros gráficos. Las coincidencias suelen darse en la forma, dirección e inclinación y aunque parezcan obvias no deber omitirse porque su inclusión aporta credibilidad y objetividad al informe.
    Resulta especialmente importante detenerse en: la calidad en la presión, la regularidad en el ritmo y en la cohesión y la proporcionalidad entre las letras porque suelen ser los aspectos más difícilmente imitables y los que por tanto revelan la posible falsificación.

En cuanto a las conclusiones el perito debe informar con claridad de los resultados incluso aquellos en los que no pueda afirmar o negar con rotundidad la autoría, dados los condicionamientos o las circunstancias materiales del soporte.

Finalmente, como todo profesional, el perito debe trabajar y exponer su análisis con rigor, objetividad, ciencia, técnica, imparcialidad y ética; huelga decir que el posible valor comercial de la obra analizada no debe confundir ni modificar las conclusiones que puede alcanzar el perito.