En el año 2016 me aventuré a escribir un libro sobre Lingüística forense básica y atribución de autoría en un documento anónimo; fue un libro que planteaba de manera práctica un protocolo basado en el que propuso la Dra. Turell -esencial en la lingüística forense española- y la experiencia.
Y esa experiencia empuja una y otra vez a renovarse, a cuestionarse y sobre todo, a simplificarse.
Lo cierto es que la lingüistica forense es la hermana menor de las ciencias forenses y es la gran desconocida.
Casos como el análisis de la documentación en el asunto de Helena Jubany permitieron cierta trascendencia mediática; recientemente en el podcast de RTVE, Correspondencia criminal, se ha podido demostrar que un análisis lingüístico puede proporcionar un perfil psicológico muy importante.
Pero, no nos engañemos, queda mucho camino por recorrer hasta que esta disciplina tenga cierto protagonismo en las investigaciones policiales o forenses.
Os adelanto las primeras páginas del libro.